Archive for the ‘Autobiografía’ Category

Valor o locura

agosto 21, 2009

Se descorren las cortinas del telón, se abre la puerta del castillo (el Portcullis en inglés), me encuentro justo ante el puente que separa mi prisión de los últimos años y el campo que llevaba tiempo sin ver, en la lejanía aún no se que me espera pero ha llegado el momento de volar, de dejar atrás el castillo, el refugio que me mantenía seguro y calentito y explorar el mundo que le rodea.
Allá voy, sin miedo.

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Pastilla roja o pastilla azul

junio 17, 2009

Llega de nuevo la encrucijada a mi vida, el momento de elegir una de las dos puertas del escaparate final, ha llegado la hora de decidir si me tomo la pastilla azul o la pastilla roja, a saber:

Es una decisión que llevo meses meditando y que está a pocas horas de ser llevada a cabo. Morfeo se ha aparecido ante mí con las dos pastillas y ahora debo escoger si tomo la pastilla azul, lo cual me llevaría a seguir llevando la misma vida, seguir levantándome cada día a la misma hora para ir a la misma oficina a la que llevo acudiendo los 3 últimos años de mi vida, para seguir sentándome en mi silla, rodeado de personas que aunque han cambiado de cara siguen siendo parecidas, y para dedicar 9 horas cada día a hacer exactamente lo mismo…

No te dije que sería fácil: te dije que sería la verdad.”

Por otro lado Morfeo me ofrece la posibilidad de tomar la pastilla roja, la de la aventura, la de tirarte al vacio a ver si tienes suerte, la de que difícilmente sabes por dónde empezar y no tienes ninguna idea de cómo va a terminar la historia.

Creo que “muy pronto conoceré la diferencia entre conocer el camino y andar el camino

Elecciones de año nuevo

enero 2, 2009

Mis vertientes:

1.       Aventurero: Dejar todo y lanzarme a recorrer el mundo con el poco dinero que tengo o ahorrado. Existe otra versión de esta misma vertiente que consiste en ahorrar un poco más y así poder aguantar más tiempo. Se sabe como se empieza pero nunca como podré acabar.

2.       Cambiar de aires: Buscar un trabajo fuera, muy lejos de donde estoy actualmente, en la otra punta del mundo, un sitio donde realmente me apetezca vivir. Es un poco de la vertiente 1 pero con la seguridad de tener algo fijo allá donde voy.

3.       Quedarme como estoy: Seguir trabajando en lo mismo, en el mismo sitio o incluso intentar buscar algún trabajo donde gane más dinero pero en la misma ciudad. Comprarme una casa, tener una hipoteca y vivir aquí toda mi vida.

4.       Variantes: Algunas variantes de las anteriores como dejar el trabajo y dedicarme a hacer algo completamente distinto pero sin cambiar de aires. O pedir una excedencia sabiendo que voy a volver. O irme de mi ciudad, pero a otra del mismo país…

Todas estas podrían verse condicionados por diversos factores tales como enamorarse, enfermedad, ruina total…

 ¿Qué es lo que realmente te hace feliz? ¿El amor?¿el trabajo?¿formar tu propia familia?¿El lugar donde vives?¿tus amigos?¿la gente a la que conoces por el camino?¿la religión?¿el futbol?¿el sexo?¿todo?¿nada?

 

¿Cuál de mis vertientes escoger?

 

Feliz 2009 a todos.

Cuando escribía libros.

noviembre 4, 2008

 Cuento algo que nadie sabía, siempre es bueno sorprender al personal con historias extrañas, divertidas, personales, surrealistas o con la chorrada más destructiva para la psique humana.

 

 Yo antes era escritor, me dedicaba a escribir libros, y durante semanas, quizás meses, llegué a ser uno de los escritores mas prolíficos de esta parte de la galaxia. En mis días de mayor inspiración pude llegar a escribir entre cuatro y diez libros, dependía siempre del tiempo del que disponía y de que los obreros, que trabajaban en la nueva presa a escasos metros de mi choza, hicieran más o menos ruido.

 

 Cultive todos los terrenos, poesía, narrativa, enciclopedias, páginas de teatro, páginas amarillas, etiquetas de ropa, cartones de los Kellog’s, incluso me atreví a poner letra a varias óperas.

 

 Pero como todo el mundo sabe, y vosotros mejor que nadie, todo empieza y todo acaba, “lo importante es el camino” que me dijo un día un Ingeniero de obras públicas. Así que acabó mi etapa de escritor y ahora todo esto no está escrito, así que no creas mis palabras, no son más que información compilada de alguna extraña forma por la máquina que nos maneja….

Twilight María

octubre 14, 2008

 Desde que era un mico mi mayor placer ha sido comer galletas María mojadas en un vaso de leche con cola-cao. Comerme esa masa marrón blandurria alimentaba mis ansias de comer mas y mas galletas María hasta acabar con todo ese paquete envuelto en celofán.

 

 Tras el primer millar de galletas ingeridas decidí probar a mojarlas en otros líquidos. Primero fue en los batidos de Cacaolat, el resultado era parecido al del Cola-cao sólo que en frío. Tras los Cacaolat vinieron los batidos de fresa y Vainilla… pronto llegaron los Yoplait que daban un nuevo sabor a las María de toda la vida. Muy jugosas estaban también empapadas en Zumosol o acompañando a los petit-suisse…

 

 Creo que todo lo comenzó Triki, aquel monstruo de las galletas fue el que metió la necesidad en mi organismo de ingerir cantidades industriales del producto de Fontaneda.

 

 A medida que fui creciendo Espinete se iba y venía el horrible Astraco, menos mal que pronto llegaría Oliver, Benji y bola de Dragón. Galletas María con Coca-Cola, una prueba que no fue muy reveladora y que pronto abandoné, con Seven Up tampoco daba mucho resultado, quizás con Fanta de limón tuvo un toque más sabroso pero acabaron cayendo en el desuso.

 

 Llegó el mundo de la noche, los botellones de calimocho… Galletas con Calimocho! María con Martini! Las galletas con cubatas!! Cómo avanza la vida hermanos…

 

 Siempre quedará aquella famosa historia del “Juego de la  galleta”, que siempre alguien nos contó que conocía a unos que lo habían hecho y que nunca nadie hizo realmente… ¿o si?

 

 Post inspirado por:

http://www.elotrolado.net/hilo_twilight-maria_1111327